Hay que agregar que esta actividad es el cimiento en el que se apoya el diagnóstico de los padecimientos; es asimismo la fase inicial de la educación del estudiante de medicina, pero también el procedimiento que permita al médico obtener los informes con los que elabora un diagnóstico, lo que a su vez le autoriza a prescribir un tratamiento y emitir un pronóstico.
El ejercicio propedéutico finalmente, es el contacto y el diálogo entre quien requiere ayuda, y solución a su problema de salud, y quien puede y está dispuesto a darla. El paciente deposita su confianza en el médico y éste se responsabiliza de asistirlo.
El contacto se inicia con la inspección del paciente; con la palabra; el médico escucha el relato del enfermo y pregunta lo conveniente basado en el relato. Además, pondrá en juego la palpación, la percusión o la auscultación de las distintas partes del organismo enfermo. Estará consciente de los informes que pueda suministrar el olfato. En resumen usará todos sus sentidos para obtener los datos de la enfermedad.
En conclusión, la defensa del ejercicio clínico no significa oposición al uso de los estudios paraclínicos, es decir, el laboratorio y los de gabinete de alta especialidad. Significa el acercamiento humano entre paciente y médico como acto primordial, y enseguida el recurso juicioso y racional que ofrecen los aparatos, todo en la búsqueda de la salud del paciente.
Confiamos en que esta propedéutica será de gran utilidad para estudiantes de medicina, odontología y aún para médicos que inician su actividad profesional.